Ma'in Hot Springs
Viernes 9 de agosto
Ya llevamos 5 días en Jordania, visitando Jerash, Ajlun, el Mar Muerto, Betania, Petra y el desierto de Wadi Rum. Cinco días intensos, con madrugones, excursiones durillas, con calor y a buen ritmo en todas las visitas. Por delante nos quedan 3 días de viaje, en los que tenemos previsto visitar Madaba, el Monte Nebo y Ammán. Pero antes toca aflojar un poco el ritmo y buscar unas horitas de relax.
En la planificación previa ya calculamos que el agotamiento a estas alturas podía ser importante y nos permitimos un capricho reservando el Hotel-Spa Ma'in Hot Springs. No solemos permitirnos estos pequeños lujos porque nuestros presupuestos de viaje no dan tanto de sí, pero en esta ocasión realmente valió la pena.
Nuestra ruta nos ha llevado hasta el desierto, al sur del país y ahora toca remontar todo el camino para volver hacia el norte. A las 11:30 dejamos atrás el Centro de Visitantes del desierto de Wadi Rum y por delante 300 quilómetros, que van a ser un mínimo de 4 horas por las carreteras de Jordania.
Como ya os explicamos, descartamos de inicio algunos lugares destacados de Jordania, como Aqaba o los Castillos del Desierto, porque con 8 días no teníamos tiempo de verlo todo. Y además, sobre la marcha descartamos, básicamente por agotamiento, puntos clave como los castillos de Shawbak y Karak o el famoso cañón de Wadi Mujib.
Recorremos todo el trayecto de una tirada, con una pequeña parada para comer en Karak donde aparcamos el coche justo delante del Centro de Visitantes del castillo. Contemplamos la posibilidad de entrar a hacer una visita rápida al castillo pero al bajar del coche somos realmente conscientes del cansancio que llevamos encima. Además, el calor está apretando y no parece haber mucha sombra en todo el recinto del castillo. Así que decidimos por unanimidad ir a comer algo, refrescarnos un poco, descansar un rato y seguir ruta para llegar un poco antes a Ma'in.
Desde Karak, dejamos la Autopista del Rey y nos
dirigimos de nuevo hacia el Mar Muerto. El desvío hacia Ma'in está justo
después del Wadi Mujib Adventure Center. Desde
el desvío hasta el hotel, tienes que recorrer una carretera secundaria de unos
30 quilómetros con curvas y una subida considerable hacia las montañas áridas
que flanquean el Mar Muerto. Nos paramos en lo alto para hacer algunas
fotos del recorrido serpenteante de la carretera.
Hammaman Ma'in
Parece imposible que en medio de ese paisaje totalmente desértico y desolado pueda haber un hotel-spa. Pero de repente la carretera desciende hacia un valle cerrado y se asoma ante nuestros ojos un verdadero oasis en medio de la nada.
Hammaman Ma'in es un valle a 264 metros bajo el nivel del mar donde el agua, acumulada durante la estación de lluvias en la parte alta de las montañas y calentada por las fisuras de lava subterránea, cae en forma de cascadas de agua termal.
Situado en este lugar excepcional hay un complejo
turístico, Ma'in Hot Springs, que
ofrece una amplia variedad de servicios profesionales de balneario y spa.
Las piscinas
El hotel de 5 estrellas tiene varios restaurantes y bares, zona de spa donde se hacen todo tipo de tratamientos y terapias, un gimnasio totalmente equipado y varias piscinas con vistas a las cascadas.
Nosotros nos bañamos en dos de las piscinas, una de agua templada y otra de agua
fría. Bueno, en realidad, la templada estaba muy caliente, y la fría estaba
más bien templada. En esta zona, cercana al Mar Muerto, el calor volvía a ser
sofocante y habríamos preferido una piscina con agua más fresquita, pero como veníamos
tan cansados de las excursiones de Petra y del desierto, nuestros músculos
agradecieron las aguas calentitas para destensar un poco.
Las cascadas
En el valle se pueden ver un total de 3 cascadas pero no todas están abiertas al público. En realidad solo hay una cascada a la que se puede acceder sin alojarse en el hotel. Cobran 15 JD por la entrada y abren a partir de las 9:00 h, aunque para los clientes del hotel es gratuita y está abierta desde las 6:00 h. Alrededor de esta cascada hay toda una zona de ocio que aprovechan muchos jordanos para venir a pasar un día de relax y picnic con toda la familia, pero supongo que no en pleno verano porque el calor es asfixiante y la temperatura del agua está extremadamente caliente (en verano puede brotar a unos 65º).
Una segunda cascada está ya dentro del complejo
hotelero. Es
enorme, con varios niveles, y parece más virgen. Hay unas escaleras para llegar
hasta la base en el río, pero nos encontramos el acceso cerrado por un
desprendimiento, así que solo pudimos ver la cascada desde la terraza del hotel
y desde la piscina de agua caliente.
La tercera cascada forma parte del centro de spa donde hacen todo tipo de masajes. Para acceder a la
cascada y a la piscina que hay justo debajo hay que pagar una entrada de 30 € por persona, aunque no te quieras
hacer ningún tratamiento. Nosotros no fuimos porque no nos íbamos a hacer
ningún masaje y el precio nos pareció excesivo.
Restaurantes
La oferta de restaurantes del Ma'in Hot Springs es
también fantástica, con
varias zonas, interiores y exteriores. Después de cinco días deleitándonos con
la comida jordana, nos apetecía disfrutar de una cena más europea y nos pedimos
pasta y hamburguesas. Los platos eran abundantes y estaban realmente deliciosos. En total la cena nos costó 65 JD (unos 22€ por persona). El desayuno del día siguiente, incluido en la reserva del hotel, consistía en un extenso buffet en un salón con
terraza justo en frente de la segunda cascada.
En
definitiva, un pequeño paréntesis en nuestro viaje, con un relax de lujo. Lo
recomendamos al cien por cien.

















