Mar Muerto y Betania
Lunes 5 de agosto de 2019
El Mar Muerto se encuentra a casi 400 metros por debajo del nivel de mar, siendo el punto más bajo del planeta. La atracción principal es darse un baño en sus cálidas y saladas aguas, que contienen diez veces más sal que la del resto de los mares del mundo y son ricas en sales clorhídricas como el magnesio, sodio, potasio y bromo, entre otros minerales. Este contenido en sal tan elevado hace que el cuerpo humano flote completamente sin ningún esfuerzo, convirtiendo el baño en una experiencia increíble.
Dormir en el Mar Muerto
En toda la orilla jordana del Mar Muerto, no hay ninguna población. A lo largo de la carretera que sigue la costa solo podemos encontrar una zona de resorts y restaurantes, con sus playas privadas, sus spas y toda la infraestructura turística a su alrededor, y los desvíos de la carretera hacia los manantiales de Ma'in y de Wadi Mujib, que dan lugar a abundante naturaleza en contraste con el desértico paisaje circundante.
En nuestra planificación inicial ya nos dimos cuenta de que teníamos que alojarnos en algún hotel para poder hacer el baño con un mínimo de comodidad. Es verdad que existe una zona de baño pública, Amman Beach, pero nos pareció bastante engorroso darse un baño y a continuación subir al coche para seguir la ruta. Así que decidimos reservar una noche en la zona. No fue fácil encontrar alojamiento porque todos los hoteles son bastante caros y se nos iba el presupuesto. Al final encontramos un hotel en la orilla norte, no tan lujoso ni tan glamouroso como otros, pero que nos podíamos permitir: Ramada Resort Dead Sea.
Una experiencia muy divertida
Llegamos al hotel el domingo 4 hacia las 18:30 h. Al bajar del coche, nos chocamos de golpe con el calor sofocante de la zona: 37ºC con una sensación térmica por encima de 40ºC por la humedad y la presión atmosférica. ¡Faltaba aire para respirar! Hicimos el check-in rápido y nos pusimos el bañador para ir a darnos un baño. La playa estaba a unos 600 metros y el hotel ofrecía un servicio lanzadera con una furgoneta para acercarte a la orilla, pero nos fue totalmente imposible averiguar los horarios de la playa, de la lanzadera o de la piscina; cada empleado del hotel nos decía un horario diferente. Al final nos pareció entender que las cosas funcionan desde que sale el sol hasta que se pone, o más o menos...
El agua estaba caliente y no servía para refrescarse, pero fue una experiencia muy divertida y realmente única. Por la tarde sólo nos dio tiempo de hacer un baño rápido pero al día siguiente repetimos.
Precauciones
Aunque el baño puede ser muy divertido, hay que tener presente una serie de recomendaciones:
- Cuidado con las heridas: el contenido de sal es tan elevado que cuando entras en el agua empieza a escocerte cualquier pequeña heridita de tu cuerpo.
- No sumergir la cabeza: bajo ningún concepto se debe meter la cabeza debajo del agua y, sobre todo, que no entre ni una gota de agua en los ojos. La alta salinidad puede ser muy perjudicial.
- Máximo 15 minutos: por el alto contenido en sal y lodos y por la temperatura del agua no es recomendable prolongar el baño más allá de los 15 minutos.
- Bañadores y Calzado: se recomienda no llevar tu bañador preferido ni el más nuevo y es recomendable llevar escarpines.
Untarse en barro
Al día siguiente, antes de desayunar, volvimos a la playa para darnos otro baño y aprovechamos los beneficios terapéuticos del barro del Mar Muerto.
El lodo contiene sedimentos aluviales ricos en minerales que están saturados con componentes sulfúricos. Mantiene muy bien el calor y se puede untar sobre el cuerpo para limpiar la piel. Las indicaciones recomendadas son:
- Hacerse un baño en el mar de 10-15 minutos
- Salir y untarse todo el cuerpo con el lodo
- Dejarlo que se seque durante unos 20 minutos
- Entrar otra vez en el mar para quitarse bien todo el barro (¡Ojo! La parte de la cara no puede limpiarse con el agua del mar, hay que limpiarse bajo la ducha)
Formaciones de sal
Otra de las atracciones del Mar Muerto, sobre todo para aficionados a la fotografía como nosotros, es buscar las curiosas formaciones de sal solidificada que se forman en algunos puntos de la orilla. Hicimos un intento, parando el coche en un mirador de la carretera al mediodía, pero a 41º con un bochorno que no se podía respirar decidimos que nos quedábamos solo con la foto desde arriba.
Betania de Transjordania
Antes de emprender ruta hacia el sur, fuimos a visitar Betania de Transjordania, el enclave bíblico más importante de Jordania que en 2015 fue nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El lugar donde fue bautizado Jesucristo
Según la tradición cristiana en este lugar fue
bautizado Jesús por Juan Bautista. Contiene vestigios de origen romano y
bizantino, como iglesias, capillas, un monasterio, grutas que sirvieron de
refugio a eremitas y pilas bautismales que dan testimonio de la vida religiosa
del lugar y que actualmente es destino de peregrinación para los cristianos.
No es posible realizar la visita al lugar por libre. Así que hay que dejar el coche en el parking del Centro de Visitantes y esperar un minibús que te acerca hasta el lugar donde empieza la visita guiada. La entrada no está incluida en el Jordan Pass, pero al comprar el pase puedes incluirla como visita extra con una reducción del precio de 12 JD a 8 JD por persona.
Desde el punto en el que te deja el autobús hay una caminata de unos 10 minutos por un sendero de tierra con pasarelas de madera con una cubierta también de madera. Y realmente se agradecía la cubierta, porque el sol era justiciero y el calor abrasador.
El lugar más importante del recorrido es una piscina bautismal con forma de cruz que marca el lugar exacto donde se cree que Jesucristo recibió el bautismo. Hoy en día este ramal del río Jordán está seco, así que se puede observar la gran escalinata de mármol, datada del siglo VI, que antaño se sumergía en el agua.
El rio Jordan
El
final del recorrido te lleva hasta la orilla del río Jordán. En la actualidad
el río no tiene ningún parecido a como era en la época de Jesucristo. Además de
su diferente trazado, el caudal de agua es muy inferior, por lo que ahora no te
encuentras un río ancho, sino estrechos canales por los que el agua discurre en
parajes de frondosas cañas. Justo en uno de estos canales, que en la actualidad
forman frontera natural entre Israel y Jordania, separadas a una distancia de
unos 20 metros se encuentran dos plataformas que permiten acceder a las aguas
del río Jordán. En la parte israelí es frecuente observar alguna ceremonia de
bautismo. Nosotros vimos como dos personas, vestidas solo con una sencilla
túnica blanca introducían el cuerpo tres veces sucesivas en las aguas, a imagen
y semejanza de cómo se bautizó a Jesús.
Después de la visita a Betania, cogimos el coche y emprendimos ruta hacia el sur para ir directamente a Wadi Musa, población a las puertas de Petra.












